mi guitarra y sus acordes,
evocan los recuerdos de tiempos memoriales
Paz y Guerra, tiempos simples
y el fin del mundo.
He estado aquí desde siempre,
tocando para el silencio,
música que hace bailar al viento
y calma las tormentas.
Me puedes ver solitario, si decides hacerlo...
Arriba en la montaña, con las aves a coro
tocando, siempre tocando, para que el mundo no olvide
Vidas que acaban y otras que comienzan,
en mis notas, de todas un fragmento se oye
Estoy aquí desde antes del mundo
y estaré aún cuando envejezca y perezca.
¡Ah!, la música para mis adentros...
Eco mudo que retumba en cuevas,
montes, lagos y las enormes ciudades.
Conozco cada árbol, cada célula y partícula...
Voy en mi eterno andar...
Me puedes ver solitario, si quieres hacerlo.
Arriba en la montaña, con las aves a coro
tocando, siempre tocando, para que el mundo no olvide
Que yo soy su Padre; el Tiempo.
