Speciei

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Además de lo fascinante que me resulta su comportamiento como material pictórico, me interesa la gran carga simbólica de la sangre, las diferentes y opuestas reflexiones y actitudes que se generan en torno a ella cuando ha abandonado el cuerpo que la contenía. Es así como su oscilación entre los conceptos de vida y muerte me ha llevado a convertirla en el catalizador de mis inquietudes vitales, y en la materia prima de mi trabajo, ya que la vierto en soportes como madera y lienzo, para crear una serie de obras que aludirán a diversas nociones cuyo factor común es aquello que nos hace o nos ha definido como seres humanos.

7.9.11

Pobre estúpido yo

Nací un día oscuro, (una noche de lluvia).
Era el más feo pequeñajo,
tan viscoso y verde que parecía un renacuajo,
me resbalé de manos del doctor como cuatro veces,
siempre que me cogía, de nuevo me caía.
Y es que el sujeto no podía 
sobreponerse a la sorpresa,
de que yo no pareciera humano,
sino de un león su presa.
Ya masticada y de lo asquerosa que estaba, de lo mal que sabía,
el león me escupiría.
Eso lo sé, pobre estúpido yo.


-Perdóneme la torpeza
-No se preocupe, doctor, déjelo caer de nuevo...
  A ver si con la quinta se arregla.


A pesar de los esfuerzos del doctor,
y de toda la ayuda de las enfermeras,
y aunque mi madre hiciera tanta fuerza,
y mi padre gritaba con dureza...
nací, y para ellos, ¡qué pereza!
-¿No se morirá si le cortamos la cabeza?


Dulce niñez la que tuve,
aunque sólo recuerde perros, cajas,
...haber perdido una oreja...
Y era la que me quedaba.
Pobre estúpido yo.


"¡Sapo!" me gritaban,
y tenían razón, sin orejas y verde...
lo resbaloso nunca se me quitó,
y creo que con el tiempo la condición aumentó.
Me fui a un lago creyéndome anfibio,
casi me ahogo saltando al agua sin haber aprendido,
y a pesar de que no morir fue para mí un alivio
tragué tanta agua que ahora vivo con el estómago adolorido.
Pobre estúpido... yo.


En la iglesia me dijeron en sus enseñanzas
que dios hace a todos a su imagen y semejanza,
Decir eso para mí no fue un acierto,
porque si se parece a todos es feo...
o quiso decirme que soy un experimento.
Pobre estúpido yo.


Habiendo salido,
pues lo que me dijeron me dejó muy ofendido,
un auto pasó, me arroyó...
pero yo sólo quedé algo aturdido.
Esa marca de llanta en mi panza,
no reviste mayor importancia.
Lo que me preocupa es mi cabeza,
¿cómo harán para arreglarla?
así desbaratada como la veo,
no puedo vivir mucho tiempo...
ojalá la arreglen a tiempo.
Mira a mi pobre ser, todo verde y retorcido.
Pobre estúpido yo, espero salir de esta con vida,
para poder ir al edificio más alto y así me suicido.